¡Por nuestrxs muertxs ni un minuto de silencio, toda una vida de lucha! - Comunicado en memoria de Sara
El asesinato de Sara Millerey, mujer trans de Bello, Antioquia es un nuevo episodio de terror y odio contra la existencia de nuestrxs cuerpxs trans. Este trans-feminicidio eleva a 24 el número de asesinatos de personas disidentes del sexo y el género en Colombia en lo que va del 2025.
La violencia transodiante que fracturó sus brazos y piernas, y la sevicia con la que fue arrojada a la quebrada Las García para ser asesinada, evidencia el resurgimiento global de un fascismo que impulsa el exterminio de grupos históricamente marginados como lo somos trans y marikas.
La mirada de la nueva ola conservadora y reaccionaria de figuras como Trump, Milei, Bukele y localmente replicadas por María Fernanda Cabal, Vicky Dávila, Miguel Polo Polo y Álvaro Uribe Vélez mata, no es ingenua, es culpable de nuestra eliminación. Promueven un modelo binario y heteronormativo que ligitima la violencia estatal y paramilitar contra quienes desafían las estructuras de poder patriarcales.
No es casualidad que en la zona donde asesinaron a Sara, el grupo paramilitar autodenominado “Los Pachelly”, dirigido por una familia de apellidos Henao Acevedo, con una larga historia de crimen en el sector y actualmente vinculada al Clan del Golfo, ejerza control social a través de medios militares. Según denuncias de la comunidad, esta situación podría explicar por qué los victimarios de Sara impidieron que recibiera auxilio.
En esta crítica coyuntura, hacemos un llamado urgente al recién posesionado Viceministro de las Diversidades Juan Carlos Florián, al Ministerio del Interior y a la Presidencia de la República, como garantes del derecho a la vida y la libertad de las personas trans, a reconocer públicamente el fracaso de las políticas actuales de protección y a implementar medidas efectivas e inmediatas para garantizar nuestra seguridad. Incluyendo aquí el desmonte y el combate a la estructuras de financiación del paramilitarismo.
Instamos a la sociedad en general a no mirar hacia otro lado. Cada silencio, cada burla, cada complicidad con discursos de odio, cada excusa para no sentir el dolor ajeno, alimenta el clima social que permite y perpetúa estos hechos. No se trata de “casos aislados”, sino de un sistema que recompensa la obediencia y castiga con la muerte a quienes desafían las normas impuestas. Es fundamental analizar cómo este sistema opera y qué mecanismos lo sostienen.
Hacemos un llamado urgente a no ahogarnos en la indiferencia, a desobedecer al patriarcado y sus mandatos que castigan nuestra existencia. Romper este orden implica abrazar la vida de quienes han sido sistemáticamente despojades, arremeter contra los instrumentos que los poderosos usan para violentarnos y transformar la forma en que nos vinculamos y defendemos nuestro derecho a existir.
¿Qué podemos hacer desde la periferia para resistir a tanta violencia? Organizarnos, conectarnos, apañarnos y señalar a los culpables. Frente al horror de los muros que nos dividen ¿Cuáles son los muros que levantaremos nosotras frente al fascismo?
Necesitamos aliadxs genuinxs y comprometidxs. Necesitamos construir lazos de solidaridad basados en principios políticos compartidos. Necesitamos una sociedad organizada colectivamente para cuidar, sostener y defender las vidas trans, maricas y disidentes.
En este escenario desesperanzador, nuestra respuesta debe estar en la juntanza y la organización amplia y popular para hacer frente al odio organizado. Es momento de hacerle saber a los poderes imperialistas, fascistas y patriarcales que están buscando desesperadamente todas las formas de individualizarnos y eliminarnos que no lo lograrán. #NOPASARÁN
La memoria de Sara es semilla de resistencia. Nos organizamos no solo para honrarla, sino para garantizar que ni una vida más sea arrebatada por el odio.
¡Por nuestrxs muertxs, ni un minuto de silencio! ¡Toda una vida de lucha!


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